5.1.17

Estoy con el corazón seco

El día de hoy, una hora antes de que terminara mi turno de trabajo se presentó una verdadera urgencia, un pequeñín traído en brazos por la agobiada abuela. Con palabras entrecortadas y el nerviosismo rebosando cada uno de sus movimientos me dijo que su nieto había saltado desde una escalera de dos metros y había aterrizado en el borde de una banqueta, siendo su nuca la primera parte de su pequeño cuerpo en tocar el suelo. Me perdí en mi mente atemorizada y el corazón drenado.

En el paro

Que se desdibuje de la pantalla el trazo tan temido, que el masaje agotador lo reactive, que le lleguen los gases que necesita, que las drog...